LA FORMACIÓN DEL SIERVO DE MARÍA

La Orden de los Siervos de Santa Maria es un modo particular de vivir la única vocación cristiana; esta conciencia preside e inspira todo proceso formativo.

-La vocación cristiana es una llamada a ser conformes a Cristo en el pensar, en el sentir, en el actuar y en el morir-resucitar.

-La vocación cristiana es una llamada a ser imagen de la Trinidad en las relaciones interpersonales, inter-eclesiales e internacionales: unidos y distintos en un amor hecho de reciprocidad y de radical disponibilidad en la libertad y en la responsabilidad. La "forma apostólica" de la iglesia madre de Jerusalén es el "tipo" originario.

-La vocación cristiana es una llamada a la espera: espera de la realización de las promesas de unos "cielos nuevos y una tierra nueva, en los cuales habrá siempre justicia", ya realizada en el Señor transfigurado; en el tiempo de la historia, el cristiano se entrega a sí mismo y su misma espera a la acogida de la fe, a la oración de la esperanza y a la santidad de vida en la caridad. -

-La vocación cristiana es una llamada para la historia, no hay espacio para el "eclesiocentrismo". La iglesia es de Dios para la humanidad, es porción de humanidad que narra a la humanidad, con toda mansedumbre, dulzura y humildad, lo que por pura gracia ha sucedido.

-La vocación cristiana es un llamado al ascetismo (una vida disciplinada) no en sentido del esfuerzo auto-redentor, sino como respuesta al alto precio del don de Dios.

Esta vocación cristiana es común a todo discípulo del Señor y a toda forma de vida en el cristianismo, incluida la "vida religiosa" vivida como simple bautizado entre los bautizados.

A esta vocación, "conformes a Cristo", "koinonía", y "adviento", los Siervos son llamados como todos por la única Trinidad: por el inefable Dios por medio de la palabra del Hijo y el soplo del Espíritu. Como una añadidura característica: a través de la Virgen María.

La Vocazione de los Siervos de Santa Maria se inserta y forma parte de un fenomeno antropológico y universal que es el monaquismo; sin embargo, esta inserción en este cause va esclarecida y comprendida solo en la "vida religiosa" de la Iglesia Católica romana.

Santa Maria: presencia ispiradora en la formación del Siervo de María.

A Ella miran los Siervos, como en un espejo, para aprender de ella lo esencial de la esperiencia evangélica y el servicio: Mujer de la escucha, Mujer humilde. Mujer del dolor, Mujer del Magníficat, Mujer ecuménica, Mujer de la espera, Mujer índice de Crsito, nuestro Camino y Mujer del Espíritu. 

1) Prenoviciado   

2) Noviciado   

3) Profesado   

4) Formación Permanente